Pedir un préstamo
Normalmente uno compra una vivienda una sola vez en la vida y suele ser el gasto más elevado. De no haber heredado un importe importante para poder pagar una casa o un piso, habrá que acudir a un banco para pedir un préstamos hipotecario. Pero precisamente un los últimos tiempos cada vez se escucha de más casos de alojamientos de casas porque sus propietarios ya no pueden pagar las correspondientes cuotas hipotecarias. Por lo tanto es muy aconsejable hacer cálculos y considerar todos los aspectos antes de tomar la decisión de pedir tal préstamo:
Un préstamo hipotecario que concede la entidad bancaria es el que permite hacer suya la vivienda deseada. su principal característica y ahí el nombre de hipotecario es que además de la garantía personal, el inmueble queda afectado como garantía del pago del préstamo. Pero precisamente este hecho es lo que hace posible que los préstamos hipotecarios tengan tipos de interés más baratos que otras modalidades de préstamos con menor garantía. La importancia de la inversión también hace que el plazo sea más largo para la mayor facilidad de pago.
Para conocer exactamente el importe del préstamos que uno podrá conseguir debe tener en cuenta dos aspectos:
En primer lugar el valor de tasación de la vivienda. A través de una sociedad de tasación autorizada se sabe cual es la valoración del inmueble y si la cantidad que pide el comprador como préstamo se ajusta a los valores del mercado. La tasación de la vivienda es otra forma de aumentar la seguridad. Los gastos de tasación corren a cargo de la persona que solicita el préstamo, independientemente si al final se formalice o no el crédito.
Otro factor que condiciona el importe del préstamos son los ingresos del interesado. Como regla general se recomienda que la cuota a pagar al mes en concepto del préstamo hipotecario no supere determinado porcentaje, entre el 35 % y el 40 % de los ingresos mensuales. Se evita correr riesgos de impago en el momento en el que surja algún gasto excepcional.